Primer chakra: Muladhara

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El Muladhara es el primer centro energético principal a través del que tomamos toda la fuerza que la tierra nos ofrenda para sostener nuestra vida física y a partir de aquí crecer interiormente. El Muladhara si bien aloja todas las emciones también contiene la fuerza evolutiva hacia Dios.

Permite la experimentación de este mundo, el disfrute de lo ofrecido en esta tierra sin ambición, sin posesión, sin gula, sólo aceptando la ofrenda y ofrendando todo de vuelta. Aceptándolo todo, amándolo todo.

El primer Chakra de acuerdo a la enumeración que se hace de ellos yendo de abajo hacia arriba es el Muladhara o Chakra Raíz. Este Chakra es el encargado de darnos el contacto y firmeza en el mundo material.

Cuando esta purificado nos da la seguridad de estar aquí y ahora, presentes, sin la necesidad de vivir recordando el pasado o proyectando una mejor vida a futuro. Muladhara Chakra otorga la fuerza y aceptación para purificar los karmas propios y el karma familiar (karma de la madre).

El trabajo con este Chakra nos da aceptación para trabajar las miserias que tenemos. Al ser la raíz, permite tener firmeza para saber que nada de lo que podamos ver en cuanto a miserias se refiere es verdadero, sí real, pero no verdadero. Muladhara Chakra nos va a permitir afrontar las situaciones a las que nos enfrentamos y sortear los obstáculos con firmeza y dignidad.

Este Chakra da a raíz que nos permite en primera instancia conectarnos con nuestro prójimo a través del contacto externo, del contacto físico. Con una buena raíz estamos seguros de nosotros mismos y por lo tanto podemos ofrecer todo lo que tenemos para los demás sin miedo de perderlo.

La voluntad de vivir, voluntad de crecer y la voluntad de afrontar la realidad para encontrar la verdad residen en este centro energético.

Muladhara Chakra que permite la experimentación de los cinco lazos (ignorancia, egoísmo, atracción, repulsión, apego) para trascenderlos y obtener el conocimiento de lo que no proviene de la verdad absoluta. Si bien es cierto que las pasionalidades que más aquejan al hombre provienen de este centro energético, la reflexión y profundización en cada una de ellas es fundamental para poderlas trascender. Vivimos en un mundo en el que la dualidad bueno – malo rige todos los aspectos de la existencia, y es a través de esta dualidad que podremos aprender a permanecer en equilibrio para encontrar la tranquilidad y disfrutar lo que este mundo tiene para ofrecernos.

El hecho de que las pasionalidades se encuentren alojadas en este Chakra no lo convierte en un obstáculo, muy por el contrario es el medio a través del cual podremos liberarnos de esta dualidad que nos lleva de la alegría incontrolable a la tristeza desoladora. Es necesaria la experimentación de cada una de estas pasionalidades (lujuria, ira y codicia) para poder posteriormente comenzar el camino hacia la liberación.

No es casualidad que las glándulas relacionadas con este Chakra sean las suprarrenales que son las encargadas de producir adrenalina y noradrenalina que tienen por objetivo estimular las reacciones de cuerpo en momentos de peligro para adoptar una postura de lucha o bien de huida. Es justo ese Chakra el que regula la fuerza para afrontar las pasionalidades que en él mismo se encuentran. Por ello, está totalmente relacionado con la seguridad de caminar en la tierra sin desconfianza, confiando en la voluntad Divina.

Bajo de él se encuentra el poder serpenteante de Kundalini y por ello la fuerza que recibe de los impulsos de la Shakti “Energía Divina” por ascender son evidentes en emociones tan fuertes como la lujuria que es la base de todas las miserias.

También tiene relación con la aceptación del mundo físico para ser usado como medio de crecimiento a través de la clarividencia e intuición del Sexto Chakra.